martes, 26 de junio de 2012

Los Talleres del Conde

(El artículo completo fue publicado en el Porfolio de las Fiestas de San Pedro, 2004)

  Es de sobra conocido el papel de Pedro Duro como impulsor de la industria siderúrgica en Langreo; pero no fue el único que eligió Langreo como centro de su actividad industrial. Hubo otros empresarios que también jugaron un papel importante. Entre ellos se encuentra el conde Arnaldo Sizzo-Norris, fundador de la Compañía de Asturias, que estaba emplazada en el lugar que popularmente se conoce como talleres del conde

  Existen pocos datos sobre Arnaldo Sizzo-Norris. De origen italiano –miembro de una familia noble de Trento- las primeras noticias que tenemos sobre él aluden a la construcción del tramo del ferrocarril del Norte, Villabona-Avilés, del que fue concesionario. Llegó a Langreo como contratista de las obras del ramal Soto de Rey a Ciaño-Santa Ana, concedidas por Real Orden de 23 de abril de 1890. Las obras se iniciaron inmediatamente y terminaron en 1894 –en julio de ese año el ferrocarril entraba en servicio.

taller de calderería de la Cia. de Asturias
Ese mismo año el conde Sizzo, junto con Wenceslao González, fundó la Compañía de Asturias. La empresa, constituida con un capital de diez millones de pesetas, eligió su enclave valorando la cercanía del Nalón, que le suministraba la fuerza motriz y la proximidad de Duro, que le surtiría de lingotes y tochos para la fundición. (Posteriormente la cia. decidió construir un alto horno para abastecerse).Además, había que contar con su conexión al recién construido ferrocarril Ciaño-Soto del Rey, que permitiría la salida de sus productos.

Viviendas de la cia.
  Se especializó en la fabricación de piezas de tubería para la conducción de agua, chapas perforadas, artículos de calderería y material para ferrocarriles mineros- ruedas y vagones de carbón . En la Cia. de Asturias se fundió la primera gran campana que salió de una industria asturiana, de tres metros de altura y 4.000 kilos de peso. Se llevó a la Exposición Mundial de 1900, en París y luego fue instalada en Covadonga, a cuyo santuario la donó el conde Sizzo.

  También estableció una fábrica de electricidad que permitió la extensión del alumbrado público por el concejo de Langreo. En la sesión municipal celebrada el 6 de julio de 1895 se trató sobre el particular:

El Sr. Presidente manifestó que era una necesidad muy sentida la de instalar la luz eléctrica en esta villa la Felguera y si fuera posible también en Ciaño; seguidamente exhive (sic) una carta del Sr. Sizzo referente al particular por la que se compromete a establecer el servicio de cierto numero de luces siempre que el Ayuntamiento lo contrate por el tiempo de 10 años.


Y la Corporación después de algunos razonamientos y afín (sic) de tomar acuerdo con mejor conocimiento de causa acordó nombrar una comisión especial compuesta del Sr. Presidente [Antonio Mª Dorado] y concejales D. Celestino Cabeza, D. Enrique del Valle, D. Cándido G. Figar y D. Manuel Rodríguez para que el próximo lunes a las 10 de la mañana se reunan en la casa del Sr. Sizzo al objeto de tratar sobre el asunto e informar después al Ayuntamiento.

El catorce de octubre la Corporación Municipal vuelve a tratar el asunto, decidiendo que debía anunciarse a concurso bajo las condiciones y plano que presenta el Sr. Sizzo. Finalmente, la instalación y suministro de alumbrado eléctrico es contratado en las condiciones que aparecen especificadas en el acta de la sesión celebrada el 7 de marzo del año siguiente, 1896:

Dada cuenta de una comunicación del Sr. Conde de Sizzo referente a la formalidad de las condiciones para el servicio de la luz eléctrica la Corporación acordó se le diga que el Ayuntamiento acepta las condiciones para la adquisición de dicha luz del mismo modo que lo hagan los particulares, pero partiendo de la base de las 9090 pts. por 100 lámparas de 16 bujías y tres focos de 100, siendo de cuenta de la Empresa la instalación completa y la del Ayuntamiento la reposición y sustitución de los aparatos que se inutilicen por el uso como asimismo de los desperfectos que se ocasione por mano airada.

Según Cándido Fernández Riesgo, la llegada del telégrafo a La Felguera en 1895, está también relacionada con nuestro conde; quién habría realizado gestiones con el Gobierno .

  La Cia. de Asturias era una empresa floreciente; había pasado de una producción de 100 toneladas el año de su inauguración a 8.000 en 1901 . Por estas mismas fechas se está planteando su expansión, con la construcción de dos nuevos altos hornos, un horno de acero básico y talleres de laminación que la convertirían en un serio competidor para Duro.

  Duro y cía. se había convertido en 1900 en sociedad anónima, pasando a denominarse Duro-Felguera. Al año siguiente se iniciaron negociaciones con la Sociedad Herrero Hermanos, propietarios de las minas Santa Ana y con la Cia. de Asturias. La compra de esta última iba a permitirle eliminar a un peligroso competidor y al mismo tiempo introducirse en un mercado en expansión. En noviembre de 1902, la Cia. de Asturias se fusionaba con Duro-Felguera; la inversión total para conseguirlo fue de 6.686.884 pesetas .

Talleres del conde en la actualidad
  Tras la fusión, Wenceslao González, copropietario de la Cia. de Asturias, entra a formar parte del Consejo directivo de Duro-Felguera. De su socio, el conde Sizzo dejamos de tener información; parece que se fue de España , o al menos de Langreo. Cándido Fernández Riesgo atribuye su marcha a posibles enfrentamientos:

  Fue lamentable su marcha de Langreo por las discrepancias, rivalidades, y enemistades que ya había de antes, pero que surgieron con más fuerza con motivo de la fusión de sus empresas con las de Herrero Hermanos, Duro y Compañía, la Unión Hullera y Felgueroso Hermanos, para construir lo que es hoy Sociedad Duro-Felguera, en la cual aspiraba al cargo de director.

  110 años después, el lugar en el que se levantó la fábrica sigue conociéndose como “talleres del conde”.