lunes, 19 de noviembre de 2012

Las casas de Santiago

(Este artículo, publicado en el porfolio de Santiago de 1995, fue mi primera colaboración con ellos y también mi primer trabajo de investigación sobre Langreo ) 
 
  La Sociedad de Festejos de Santiago nació como tal el año 1899 con el fin de dedicarse exclusivamente al fomento de festejos de carácter religioso, profano y cultural, en apoyo de la beneficencia local. Desde 1919, entre otros medios de recaudar fondos para la celebración de las fiestas patronales, decidió iniciar la compra de solares para edificar casas, (Los primeros, donde se levantarían 10 viviendas, fueron en la zona de La Llera, en ese mismo año)

  En el Reglamento por el que se regía la sociedad, aprobado con fecha de 17 de enero de 1925 se recoge este propósito:
“Título 1º. Artículo 3º: Con el mismo fin exclusivamente benéfico, esta Sociedad queda obligada por mediación de sus Juntas Directivas, a procurar por todos los medios a su alcance la organización de una rifa anual, consistente en una casa, con cuya rifa se contribuirá a resolver en parte el problema de la vivienda y a beneficiar, con el producto de la misma a los desheredados de la fortuna”
  Durante muchos años, la rifa de la casa fue uno de los pilares sobre los que se apoyó la recaudación de fondos para los festejos. Se realizaba en combinación con el sorteo de la lotería nacional; para ello, era preceptiva la autorización de la dirección General del Timbre y Monopolio. Parece que en el año 1941 se pusieron trabas a dicha rifa aunque finalmente pudo realizarse. Pero al año siguiente, 1942, definitivamente se denegó, aduciendo esa Dirección la posible competencia con la Lotería Nacional.

  El presidente de la sociedad, Faustino Canga Lagar, recurrió dicha resolución señalando que nunca había habido merma en los ingresos de los correspondientes sorteos y que además la rifa cumplía también una función social ya que con ello se paliaba la falta de viviendas en la zona, además de que siempre había recaído el premio en gente humilde.

  A pesar de estos razonamientos, la rifa fue denegada y no se volvió a llevar a cabo hasta 1953. La casa de ese año se hallaba situada en el barrio de Cuetos y el proyecto había sido realizado por don Julio Galán, arquitecto municipal. Después de este nuevo sorteo, se abandonó esta costumbre.