miércoles, 9 de mayo de 2012

Tierra Roja

  Tenemos nuevo ingreso en nuestra biblioteca virtual; hoy se trata de una obra de teatro escrita por Alfonso Sastre en 1954, tras un viaje a Huelva en que habla sobre las condiciones de vida de los mineros de Río Tinto. No llegó a ser estrenado en España, - comprensible durante el franquismo, teniendo en cuenta la carga revolucionaria del texto -

  Sastre critica la explotación de los mineros de un poblado  por parte de La Compañía –a la que alguien comenta que la han apodado el Vampiro porque les chupa la sangre. Cuando los hombres ya no pueden trabajar más y se jubilan, tienen que abandonar la casa en la que han vivido toda su vida, dejándolos abandonados a su suerte y sin apenas recursos.

                PABLO.- La Compañía lo echa de su casa
               INÉS.- En realidad nunca ha sido su casa.
               PABLO.- Lo tenía metido allí mientras era un hombre útil para ella.



Viviendas obreras en Valle de Turon (Mieres)

  Aunque escrito pensando en las minas de Río Tinto, podría ser perfectamente aplicable al caso asturiano: El miedo y la sensación de haber estado en el infierno de quienes bajan a la mina por primera vez. El trabajo de minero como última opción pero como a pesar de la dureza, terminan por hacerse a él.

             INÉS.-(…) Mi padre cuenta que la primera vez que bajó a la mina, a los dieciocho años,         le   pareció que había entrado en el infierno… y ahora que ya no va a poder bajar está triste…

  Las menciones a la huelga y a los incendios y revueltas me traen a la mente la revolución del 34 o, ya que estamos en su ciencuentenario, la huelgona del 62 en que se reclamaban unas condiciones de trabajo dignas. Los temidos accidentes mineros también están presentes mediante la mención a la mujer con el niño en brazos –su marido había muerto dos semanas antes en un derrabe.

  El espíritu de Fuente Ovejuna se hace presente en la obra pues a los interrogatorios de los policías sobre quienes fueron los causantes del incendio de la residencia y la muerte del ingeniero de la compañía. Reciben la misma respuesta: ¡Entre todos! Todos participamos a pesar de lo cual, tal como comprobamos en el epílogo, al final la compañía es la vencedora y todo seguirá igual.

  ¿Qué cual es mi opinión tras leerla? Una obra que me ha gustado mucho pero me ha parecido muy desesperanzadora.